Los perros pueden ser desde una de las mascotas más desordenadas que podamos tener por casa a las más coquetos y pulcros que podamos encontrar. Los diseñadores de ropa empezaron a volcar su interés en vestir a algunos perros después de ver que existían dueños y dueñas de perros que los vestían con sus propias prendas. Algunos perros, encantados, lucían los modelitos diseñados por sus dueños en la calle y se sentían más a gusto que nunca. Debido a este hecho, las grandes compañías decidieron que puestos a vestir a los perros que se vistieran bien, usando las prendas de vestir más cómodas que pudieran, para no provocar rozaduras ni ningún tipo de malestar a los perros y que además tuviesen una buena presencia en todo su barrio.